jueves, 8 de mayo de 2025

Tristeza

 Quieres saber algo?

No soy feliz.

No lo soy.

Vivo llorando y esperando

Pensando que con paciencia pasara

Debo tener una actitud positiva

Pero no es suficiente

Últimamente no le encuentro mucho sentido a la vida

y no entiendo para que estoy aquí


¿Como es posible que piense eso?

Pero es que mi mente ya no puede más.

Estos reposo no me ayudan.

Estoy encierros me enferman más

La monotonía y la rutina me apagan.

Yo necesito libertad y no un poquito.

Necesito mucha, mucha más que los demás.


No quiero seguir cargando

Con el peso de las decisiones de otros.

No quiero tener que hacerme cargo de alguien más

cuando yo misma no puedo conmigo.


Que hago Dios mio?

Que hago para que esta tristeza pase

y vuelva a tener todo sentido?

domingo, 29 de septiembre de 2024

Cavernas y arenas

Mis piernas se congelaron, el dolor es intenso, no puedo moverme. Debo salir de este lugar, necesito encontrar a Fer. Cierro mis ojos y recuerdo sus palabras "concéntrate, respira".

Logro sentir el calor en mi pecho y poco a poco lo dirijo a mis piernas, comienzo a moverme. Debo hacerlo con cuidado, si me muevo rápido puedo volver a congelarme Las piernas me tiemblan pero ya falta poco.

Al fin, la orilla, solo unos pasos más y habré salido de este río extraño. Llegué a la orilla y ya no pude más. Me tendí en el suelo arenoso boca arriba y sentí como toda la fuerza se me iba, y con la mitad del cuerpo empapado me quedé dormida.


Una luz comenzó a molestarme en los ojos. Los abrí con dificultad, no recordaba donde estaba. Froté mis ojos para ver mejor y vi un rayo de luz filtrándose por el techo.

Miré a mi alrededor, estaba en una caverna al lado de lo que parecía un río subterráneo.

Destino

 Cambia todo cambia

la vida sigue y no se detiene

y cada individuo hace lo necesario

Lo necesario o lo que quiere?


Cada vez es más el deber que el querer.

Se olvidan las promesas

hechas antes de crecer

"yo nunca seré uno de ellos,

viejos aburridos que no saben divertirse"


Ahora soy uno de ellos, por qué?

es acaso una maldición? o destino?

Acaso no puedo forjar yo mi camino?


Quién eres tú para decir que no puedo?

No te escucho! 

vuelvo a creer en esa voz que me hacía ver milagros,

Vuelvo a ser libre

de espíritu y mente presente

construyo y hago finalmente lo que quiero.

La mejor parte

 Ella camina por la calle con un bolso color gris

Se detiene en la entrada de un centro comercial

y se sienta en una banca

Mira alrededor como toda la gente camina

todos sumidos en su pensamiento

no imaginan que cada día ella viene a observarlos


A donde vas tu joven tan deprisa?

a una clase importante?

a una entrevista de trabajo

o a una cita emocionante?


Una señora mayor se acerca a un hombre alto

le pide dinero

el le responde que no tiene

Ella vuelve a intentarlo con otro visitante


Una niña sonríe feliz mientras se come un helado

Tres adolescentes celebran mientras miran sus teléfonos

Me recuerdan a mis amigos jugando videojuegos


Cada uno tiene su realidad

Unos van de prisa y otros pueden sentarse a disfrutar.

Los últimos se llevan la mejor parte.

sábado, 4 de febrero de 2023

Miedo

 Miedo. Ese terrible compañero de camino que nos protege ante el peligro, pero también nos paraliza. Que difícil es ir creciendo y darse cuenta de que el miedo cada vez está más presente. Miedo a algo terrible, especialmente ante una enfermedad.

viernes, 22 de mayo de 2020

Mi reto de los 21 días

21 días es el tiempo mínimo que según los investigadores se necesita para crear un hábito. Tenía eso en mente hace algunos años cuando buscaba ideas para practicar las técnicas que me enseñaban en el Máster de Oratoria que estaba haciendo. 

Buscaba un espacio donde pudiera hacer uso de lo que me enseñaban y me generara un aprendizaje real, algo que permaneciera en el tiempo en mi y se convirtiera en un hábito. De allí surgió la idea de este reto de 21 días.  

Hoy puedo decir que no tiene sentido practicar técnicas de oratoria de forma escrita, porque la oratoria es el arte del lenguaje hablado, y escribir no sirve para eso, hay que hablar y caminar. Escribir, en realidad, no te hace ni mejor ni peor orador, simplemente no es el método adecuado.

Así que voy a tomar la idea original para transformarla en un reto de escritura, me encanta la oratoria, pero también me encanta escribir y actualmente quiero practicar las técnicas de oratoria aplicadas para discursos escritos, quizás no tiene sentido, pero lo voy a probar. La redacción original me gustó mucho así que acá la comparto:

Hace una semana comencé un Máster de oratoria, algo que pensaba era solo para los políticos, conferencistas, y personas del mundo del espectáculo, pero estaba equivocada; la oratoria ayuda a comunicar de manera eficaz las ideas, pensamientos y emociones, asegurando que el mensaje que deseas transmitir cree el impacto deseado en el oyente. No sé que opines tu, pero yo creo que eso es algo que deberíamos saber todos. 

En lo poco que he visto he aprendido que un buen orador debe estar preparado para cualquier audiencia, debe definir la idea central del mensaje que desea transmitir y sobre todo debe tener una alta capacidad de improvisación. Además debe ser concreto, es muy importante el tiempo.  Precisamente estas dos últimas características son las que debo comenzar a poner en práctica en mi primera asignación. Así que para hacer de la improvisación y la gestión del tiempo un hábito, me he propuesto realizar la práctica escribiendo. En esto consiste el reto:

Debo escoger durante 21 días seguidos una frase. Tendré unos 5 minutos para pensar en un tema a elaborar con ella y luego de eso tendré otros 5minutos para escribirlo. De esta manera me veré obligada a improvisar y controlar el tiempo.

Empiezo hoy 22/05/2020 unos años después de haber terminado el curso de oratoria:

Puse el cronómetro en cuenta regresiva para pensar sobre qué hablar. Es de noche y tengo sueño.. pensé en hablar sobre la necesidad de dormir... -No, ese tema no me gusta y no se mucho de eso- Sigo pensando... veo el cronómetro y apenas han transcurrido unos segundos... -puedo pensar con calma-, me digo a mi misma y ¡Zas! Me llega la iluminación! detengo el cronómetro y marca 4:26, no tardé tanto, me decido: Voy a hablar de la hipocresía.

"Hola, ¿cómo estás? ¿Cómo te fue ayer? ¿Que tal tu fin de semana?" Esas son frases típicas con las que comenzamos una conversación y nos relacionamos unos con otros. Pero ¿qué sucede cuando el saludo se vuelve una exigencia; cuando te sientes obligado a saludar a alguien de una manera notoria para que sienta que es importante para ti y que lo tomas en cuenta? ¿Es acaso una persona hipócrita si saluda por obligación? 
Mi nombre es DM y hoy les voy a hablar sobre la hipocresía y las buenas maneras. ¿Hay forma de hallar un equilibrio?
Creo que sí lo hay. Solo debes buscar que cada vez que hagas algo sea natural para ti, no forzado. Así ambos, tú y tu interlocutor podrán creérselo.

Hasta acá duró el tiempo.. 5 minutos en solo la introducción 🙈. Debo reducir la introducción y pensar más rápido. Mañana seguiré intentando.

sábado, 23 de febrero de 2019

Carta a mi país.

Cuando era pequeña cada vez que escuchaba sobre países en guerra o con dictaduras, lamentaba profundamente, desde mi corazón de niña, que las personas en otras partes del mundo vivieran con tantas carencias, y que la maldad y el odio fueran tan fuertes en otros lugares. No entendía que fuera posible vivir con miedo y  sin libertad.

En aquel momento desconocía el peso de esas dos palabras, miedo y libertad no eran tan importantes para mi. Vivía en un país feliz y no pensaba que alguna vez pudieran afectar mi realidad.

Oraba muchas veces a Dios con fuerza pidiéndole ayuda para todos los que sufrían, que pudieran de nuevo ser felices y libres, y agradecía que nosotros tuvieramos un país tan bonito, en el que la gente mala nunca causaría daño. 

¿Cómo alguien podía soportar vivir en una dictadura? ¡Yo jamás podría vivir así! lucharía si era necesario para evitarlo, y NUNCA doblaría mis rodillas ante un dictador. Pero, ¿por qué preocuparme? En mi país, Venezuela, esas eran cosas de una historia olvidada, esos males afectaban a otros pueblos, no al nuestro.

Hoy recuerdo cómo pensaba de niña y me impacta lo mucho que mi país ha cambiado, todo lo que veía lejano pasó a ser mi día a día, carencias, odios, divisiones, rencor y dictadura se volvieron  tan reales que aterraban. La libertad, el amor por mi patria, sus símbolos, su himno, pasaron de ser teoría e historia muerta leída en un libro, a toda una experiencia real en la que soy protagonista.

Viví solo 13 años en libertad plena. Hoy tengo 32 años y nunca pensé que tú Venezuela me cambiarías tanto. 

Digo que viví solo 13 años en libertad plena porque desde 1999 comenzamos una historia de mentiras, de dobles discursos y de decadencia, una historia llena de dolor y poca humanidad, de manipulación y chantaje y en todo este tiempo pude ver como a ti mi querido país te fueron destruyendo poco a poco. Acabaron con tu alegría, con tu solidaridad, con tu confianza en el otro al que se le decía hermano, acabaron con tu honor. Pensar en honradez y coherencia, en legalidad, ya no era compatible con tu nombre, y la palabra revolución se convirtió en un terremoto que acabó todas tus bases.

Llegué a pensar con dolor que no había esperanza, y en el desespero que sentía me fui lejos, muy lejos buscando encontrarla en otra parte. Luego de un tiempo la primera madre que me hizo conocer tu historia, mi abuela, me hizo volver a pensar en permanecer acá. Y hoy me siento feliz de ver como en dos meses el horizonte oscuro que tenías ha ido cambiando.

Mi país, ¡que grande se oyen hoy esas dos palabras al pronunciarlas!

Te mereces todo lo bueno, porque eres la más noble de las tierras, porque floreces en la adversidad y ¡aún brillas en la oscuridad!

Hoy creo que finalmente estamos presenciando como despiertas de la pesadilla y me siento honrada de ser testigo de ese despertar, de ese nacimiento que te hará llegar lejos, que te hará ser mejor que cuanto fuiste porque ahora TODO el que no te valoraba ha hecho suyas las gloriosas notas del himno nacional.

Esas que cuando muchachos cantábamos de mala gana en el colegio, jamás volverán a ser pronunciadas por esta generación en vano, pues sabemos que son historia viva convertida en música: somos nosotros los que gritamos en tus calles nuevamente ¡abajo cadenas! y ¡muera la opresión!, los que sufrimos viendo cómo el egoísmo se apodera de ti, triunfando una y otra vez mientras pobres y ricos piden a gritos por su libertad, y somos nosotros también los testigos del supremo autor, nuestro Dios, que sigue acompañando en cada paso a su pueblo, infundiendo aliento en cada procesión, en cada cercanía con el necesitado, en cada palabra de apoyo de sus pastores, y somos hoy todos tus hijos los que juntos logramos que toda América se haya unido para seguir el ejemplo de este pueblo que ante el despotismo levanta una y otra vez la voz.

Hoy no estamos solos, hoy sentimos que la esperanza está dando frutos para volver a vivir con virtud y honor. Hoy somos el glorioso y bravo pueblo que está forjándote Venezuela, un mañana mejor. 
💛💙❤

Danaé Mendoza