Mis piernas se congelaron, el dolor es intenso, no puedo moverme. Debo salir de este lugar, necesito encontrar a Fer. Cierro mis ojos y recuerdo sus palabras "concéntrate, respira".
Logro sentir el calor en mi pecho y poco a poco lo dirijo a mis piernas, comienzo a moverme. Debo hacerlo con cuidado, si me muevo rápido puedo volver a congelarme Las piernas me tiemblan pero ya falta poco.
Al fin, la orilla, solo unos pasos más y habré salido de este río extraño. Llegué a la orilla y ya no pude más. Me tendí en el suelo arenoso boca arriba y sentí como toda la fuerza se me iba, y con la mitad del cuerpo empapado me quedé dormida.
Una luz comenzó a molestarme en los ojos. Los abrí con dificultad, no recordaba donde estaba. Froté mis ojos para ver mejor y vi un rayo de luz filtrándose por el techo.
Miré a mi alrededor, estaba en una caverna al lado de lo que parecía un río subterráneo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario